El eyeliner queda bien en todo tipo de maquillajes, los profesionales recurren a él continuamente. Puede formar parte de infinidad de estilismos y su color dependerá de nuestras preferencias o del resto del maquillaje, es decir, marrón, negro, azul o blanco son colores muy utilizados.
Existen varios tipos de eyeliner:
Se trata de delineadores más densos que los lápices, característica que restringe su uso a maquillajes de noche y de fiesta, y destinados a personas, preferiblemente, jóvenes.
Suelen ser más duraderos, ya que proporcionan una película que permanece adherida a la zona maquillada. Además, cuentan con una cantidad mayor de pigmentos.
La mina no debe ser muy dura, porque no se deslizaría bien y podría dañar el ojo, ni muy blanda, porque se difuminaría demasiado y podría desaparecer.
Un rotulador de punta gruesa, con él puedes crear diferentes trazados. Al inclinarse el trazado se va haciendo más grueso, su punta facilita crear el «rabillo» que tanto se lleva.
Se trata de un rotulador de punta fina, puedes realizar fácilmente cualquier trazado. Perfecto para principiantes, además, queda un trazado muy fino.