El maquillaje es la práctica de decorar la piel y otras partes visibles del cuerpo para resaltarlas. También se define como maquillaje todo producto usado para decorar o arreglar rasgos faciales o corporales de una persona; este se compone de diversos elementos con funciones determinadas para cada parte (ojos, labios, etcétera). Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor.
En las artes se emplea también para corregir las distorsiones producidas por la iluminación o para caracterizar a un actor o actriz como un personaje teatral específico.
Por extensión, el término designa también los cosméticos que se emplean para esta práctica, tales como los lápices de labios y sombras de ojos. También para ocultar algunas heridas u otros problemas en la piel.
Maquillaje de caracterización
Además de minimizar la pérdida de color, el maquillaje ayuda a crear al personaje y contribuye también a su caracterización exterior, adecuado a la apariencia física y a las exigencias del guion. Llega a transformar los rasgos del actor y a cambiar completamente su rostro, desde un leve envejecimiento o rejuvenecimiento hasta colocarle una cicatriz inexistente o, en el extremo opuesto, convertir a una persona en un monstruo, un personaje de ficción, un hombre lobo, etc. El maquillaje utilizado por los payasos es uno de los ejemplos más claros de caracterización.
Maquillaje
Consiste en realizar transformaciones con distintos productos como látex, alginato, escayolas, silicona. Para lograr cierta transformación, es necesario someterse a horas de proceso de elaboración del maquillaje, para lograr la máscara necesaria. Con este tipo de maquillaje se puede conseguir envejecer la piel, rejuvenecerla, hacerla parecer herida, quemada, hacer parecer al maquillado un monstruo, un animal, un payaso, etcétera. Generalmente para hacer este maquillaje se necesita una imagen e investigación previas.
